Exposición de Arte – “Huellas de Vida”
Un homenaje a AFAVIT
Orientada por: Docente Robinson Montes
Realizada por: Grupo Juvenil Huellas de Vida
Esta exposición es el resultado del proceso creativo guiado por el docente Robinson Montes, quien acompañó al grupo juvenil Huellas de Vida en un camino de expresión, memoria y esperanza.
A través del arte, las y los jóvenes transformaron su admiración por AFAVIT en colores, trazos y mensajes que hablan de resistencia y amor.
“El Vuelo de la Esperanza”
Esta obra evoca la memoria y la esperanza que acompañan la peregrinación de AFAVIT. La paloma blanca, símbolo de paz, lleva en su pico una flor encendida que representa la vida y la dignidad de quienes fueron arrebatados por la violencia, pero que permanecen vivos en el recuerdo colectivo.
Los rayos de luz que iluminan la escena son un llamado a no dejar que la oscuridad del pasado apague la esperanza. La flor, brillante en medio del azul, recuerda que del dolor también brota fuerza, resistencia y un profundo deseo de justicia.
La obra nos invita a caminar juntos en la peregrinación, llevando en el corazón la memoria de las víctimas y sembrando semillas de paz para las nuevas generaciones.
Ana Isabela Escobar
"Ecos de la Noche Estrellada"
“Ecos de la noche estrellada” recoge la fuerza de la memoria en medio de la oscuridad. El cielo turbulento, inspirado en la obra de Van Gogh, nos recuerda las noches de incertidumbre, dolor y ausencia que vivieron las víctimas del conflicto. Sin embargo, entre las sombras surgen las estrellas: destellos de luz que representan la vida, la resistencia y el eco de quienes no están, pero permanecen en el corazón de sus familias.
En el marco de la peregrinación de AFAVIT, esta obra simboliza la lucha por mantener viva la memoria, transformar el dolor en esperanza y seguir caminando hacia un horizonte donde la justicia y la paz iluminen el camino.
Manuel Alejandro Ospina
“Sombras que Florecen”
Refleja la manera en que, incluso desde la oscuridad más profunda, puede nacer vida y esperanza. La silueta en sombras simboliza la ausencia, el vacío que deja la violencia y la pérdida. Sin embargo, esas sombras no se quedan mudas: en su interior brotan flores, recordándonos que de la memoria también surge resistencia, dignidad y amor.
La obra es un homenaje a quienes ya no están, pero siguen presentes en la vida de sus familias y en la memoria colectiva. Cada flor es una voz que florece contra el silencio, un acto de resistencia frente al olvido, y una semilla de esperanza que germina en el corazón de la peregrinación de AFAVIT.
Andres Felipe Acosta
“Resistencia Viva”
La obra “Resistencia viva” simboliza la fuerza de quienes, desde la memoria, siguen levantándose en medio del dolor. La figura femenina con el rostro sereno y los ojos cerrados representa a las víctimas silenciadas por la violencia, pero cuyo espíritu permanece encendido. Su mano alzada y su cabello convertido en una nube expansiva de color evocan el grito contenido que se transforma en esperanza, dignidad y vida.
Las flores amarillas que emergen junto a ella son la expresión del florecer pese a la adversidad, y la paloma blanca que sobrevuela señala el anhelo de paz y libertad que acompaña las luchas colectivas. Cada trazo de la obra habla de un renacer continuo, de una memoria que no se apaga, y de la resistencia que persiste en cada gesto de dignidad.
En el marco de la peregrinación de AFAVIT, esta pintura es un recordatorio de que las víctimas no son solo nombres ausentes, sino raíces que sostienen la vida y la lucha por la verdad. Es un homenaje a quienes, aun en medio de la violencia, se aferran al derecho a existir, a recordar y a transformar el dolor en semilla de justicia y esperanza.
Isabela Montes
“Donde habita el Sol y La Luna”
La obra “Donde habita el sol y la luna” refleja la dualidad y el equilibrio que sostienen la vida. En un mismo rostro conviven la luz del día y la oscuridad de la noche, recordándonos que toda existencia transcurre entre contrastes: la claridad y la sombra, la presencia y la ausencia, la memoria y el silencio. El sol, con sus tonos cálidos y vibrantes, representa la vitalidad, la esperanza y la fuerza que ilumina; mientras que la luna, serena y oscura, guarda los secretos de lo vivido y simboliza la profundidad de la memoria.
Los elementos de la naturaleza que rodean la figura evocan el ciclo eterno de la vida, donde lo que florece y lo que se oculta hacen parte de un mismo tejido. Esta obra nos invita a reconocer que, incluso en medio de la oscuridad, siempre hay un resplandor que guía, y que la memoria, como el cielo, se compone de luces y sombras inseparables.
En el contexto de la peregrinación de AFAVIT, la obra se convierte en un llamado a comprender que las víctimas son parte de ese ciclo vital: su ausencia se siente como noche, pero su recuerdo y legado brillan como sol, iluminando los caminos de verdad, justicia y resistencia.
Dariani Rada Caicedo
“Jimmy García Peña”
La obra “Jimmy García Peña” presenta la imagen de un niño con alas, símbolo de inocencia arrebatada y de vida truncada por la violencia. Su figura alada lo transforma en un ser luminoso, un ángel que trasciende el dolor terrenal para convertirse en guardián de la memoria. El niño, pintado con ternura y fuerza a la vez, nos recuerda que la infancia fue una de las mayores víctimas del conflicto, y que cada nombre lleva consigo una historia que no debe olvidarse.
Las alas no son solo un signo de vuelo, sino también de resistencia espiritual: representan la capacidad de elevarse sobre el sufrimiento y de convertirse en guía para quienes aún caminan en la búsqueda de verdad y justicia. El rostro de Jimmy refleja tanto fragilidad como dignidad, invitándonos a reconocer la humanidad de quienes fueron arrebatados de manera injusta.
En el marco de la peregrinación de AFAVIT, esta obra se convierte en un homenaje íntimo y profundo. Nombrar a Jimmy García Peña es rescatarlo del silencio, es devolverle su lugar en la memoria colectiva y reconocer que su vida, aunque interrumpida, sigue presente en cada paso que damos. Con sus alas, Jimmy no solo representa la infancia perdida, sino también la esperanza que continúa acompañando a las familias en su caminar de resistencia y amor.
Samuel Cárdenas
“La Luz del Sacrificio”
La obra “La luz del sacrificio” reúne símbolos universales de dolor, esperanza y trascendencia. En el centro, una cruz cubierta con una manta blanca habla de la pureza y del duelo, del sacrificio que no se olvida y de la memoria que se resguarda en lo sagrado. La cruz no es solo signo religioso: es también un recordatorio de las víctimas, de la entrega forzada y de las vidas que fueron arrebatadas en medio de la violencia.
Sobre la escena, un hombre sentado en la luna observa en silencio. Su presencia en ese lugar distante y luminoso evoca la mirada de quienes ya no están en la tierra, pero siguen acompañando desde otra dimensión. La luna, como símbolo de vigilia y de eternidad, se convierte en escenario de la reflexión: allí habita el testigo de la historia, aquel que, desde lo alto, ilumina con serenidad el camino de los que permanecen.
“La luz del sacrificio” nos invita a pensar en la fragilidad de la vida y en la fuerza de la memoria. La manta blanca, la cruz y la luna se entrelazan para recordarnos que el dolor puede ser transformado en claridad, que la ausencia puede convertirse en guía, y que las víctimas, aun desde el silencio, siguen siendo faro para la verdad y la justicia.
Joan Sebastián Murillo
“Hilvanar”
La obra “Hilvanar” nos habla del gesto de unir con hilos lo que parecía separado. El título remite a la acción de enlazar, de dar puntadas iniciales que permiten sostener una tela, aunque aún no esté terminada. Es una metáfora de la memoria y de la resistencia: cada recuerdo, cada nombre y cada historia se convierten en puntadas que impiden que el olvido rasgue por completo la vida de las comunidades.
Los trazos y colores de la obra sugieren un tejido en construcción, un proceso que no está acabado porque la memoria sigue haciéndose día a día. “Hilvanar” es reconocer que la reparación y la justicia son caminos en curso, que cada paso de la peregrinación es una puntada más para sostener el lienzo colectivo de la verdad.
En el marco de la *peregrinación de AFAVIT*, la obra se convierte en símbolo de cómo las familias, desde su dolor y su amor, han hilvanado con paciencia la resistencia. Cada hilo une ausencias con presencias, heridas con esperanzas, silencios con voces que reclaman dignidad. Así, “Hilvanar” no es solo un título, sino una invitación a continuar cosiendo juntos la memoria, hasta que la tela de la justicia quede firme e irrompible.
Evelyn Sofia Carrión
"Raíces de la Memoria"
La obra “Raíces de la memoria” nos invita a mirar hacia el origen, hacia aquello que permanece oculto bajo la tierra, pero sostiene la vida que florece en la superficie. Cada raíz es un recuerdo, un nombre, una historia que, aunque silenciada por la violencia, sigue alimentando la dignidad y la esperanza de quienes resisten.
El título evoca la fuerza invisible que sostiene a las comunidades: la memoria no es solo un recuerdo pasajero, es raíz que se extiende, que se entrelaza, que impide que el árbol de la vida caiga. Así, el dolor no queda en el olvido, sino que se transforma en savia que impulsa la búsqueda de verdad, justicia y reparación.
En el marco de la peregrinación de AFAVIT, “Raíces de la memoria” simboliza la conexión profunda entre los ausentes y los presentes, entre las generaciones que sufrieron la violencia y las que hoy continúan caminando por la dignidad. La obra nos recuerda que mientras las raíces se mantengan vivas, el árbol de la memoria seguirá creciendo, fuerte y luminoso, contra cualquier intento de arrancarlo.
Darely Valentina Murillo
"AFAVIT, 35 años de Resistencia"
La obra “AFAVIT 35 años de resistencia “es un tributo a la persistencia de la memoria y al amor inquebrantable de las familias que, a lo largo de más de tres décadas, han caminado juntas contra el olvido. Cada elemento de la obra refleja la fuerza silenciosa y a la vez poderosa de quienes, en medio del dolor, han sabido transformar la ausencia en semilla, el duelo en dignidad y la injusticia en lucha compartida.
El título nos recuerda que la historia de AFAVIT no se mide solo en años, sino en pasos, en lágrimas, en cantos y en gestos que han tejido comunidad. Resistir 35 años significa sostener la memoria frente a la indiferencia, cuidar el legado de las víctimas y levantar la voz para que la verdad siga siendo faro en medio de la oscuridad.
En el marco de la **peregrinación**, esta obra se convierte en un emblema del caminar colectivo: 35 años que no son pasado terminado, sino presente vivo, donde la memoria florece en cada cruz, en cada nombre, en cada gesto de amor que las familias entregan. **“AFAVIT 35 años de resistencia”** es, sobre todo, una promesa: mientras exista resistencia, la memoria seguirá viva y la dignidad seguirá guiando el futuro.
Valery Garzón
Exposición de Arte – “Huellas de Vida”
Un homenaje a AFAVIT
Esta exposición nace del corazón del grupo juvenil Huellas de Vida, como un gesto de cariño, gratitud y reconocimiento hacia AFAVIT, organización que ha sembrado memoria, dignidad y esperanza en medio del dolor.
A través de los colores, las formas y los símbolos, las y los jóvenes expresan su admiración por quienes han resistido con amor, por las madres, familias y comunidades que han convertido la ausencia en fuerza y la memoria en camino.
Cada obra es una huella que habla, un reflejo del legado de AFAVIT en las nuevas generaciones. Es también una invitación a continuar construyendo paz desde el arte, el encuentro y la palabra, para que las historias de quienes ya no están sigan iluminando la vida y el futuro.
"El arte como puente entre la memoria y la esperanza"
GRUPO JUVENIL HUELLAS DE VIDA (AFAVIT)











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